Por José Ernesto Cortés Castillo jecor_007@hotmail.com
Etapa final en la que los mexicanos podremos hacer ejercer nuestro poder como electores de este país, pero este poder lo tenemos que saber usar de forma razonable, objetiva y sobre todo con una conciencia histórica que durante ese lapso no ha existido un cambio verdadero de parte de los gobiernos dirigidos por nuestros políticos.
En estos momentos de incertidumbre para la gran mayoría de los ciudadanos en la que no se sabe a ciencia cierta qué sucederá en el momento de las elecciones y después de que se dé el nombre de un vencedor, sí podemos encontrar una certeza de las cosas si miramos al futuro sin dejar de ver nuestro pasado histórico como nación, ya que si no analizamos esos dos aspectos se nos hará más complicado saber cuál es el verdadero camino que deberíamos tomar.
Es por eso que debemos utilizar la única arma con la que los políticos en la actualidad no tienen la capacidad de sabotear tan fácilmente, es el uso de nuestro “PENSAMIENTO” objetivo, la respuesta está en esa acción que nos quita la IGNORANCIA con la que los partidos nos veían y nos quieren seguir viendo, pero que aun muchos teniendo los conocimientos y los medios para encontrar la verdad, pensamos de una forma ligera e indiferente guiados por las mismas ambiciones personales; buscando un hueso, sin un grado de compromiso para con nuestra PATRIA, sumiéndola como actualmente está, en un evidente caos social que ya no está para seguir por el camino que vamos ni mucho menos para retroceder dos pasos, no podemos como ciudadanos seguir viviendo de esta forma tan INDIGNA donde día a día las clases sociales se polarizan más, en: la minoría con mayor poder y riqueza (la clase política, los dueños de monopolios, y en especifico los dueños del duopolio televisivo y de medios), y la mayoría que sigue presentado índices de crecimiento, (campesinos, obreros, indígenas, analfabetas etc.) sin poder ni riqueza y con muchas necesidades BASICAS.
De estas dos caras que el país tiene, el valle que está desapareciendo y que no es para nada buena en una nación como México en vías de desarrollo es, la clase media, vital para que un país tenga estabilidad económica, estabilidad social, estabilidad política y sobre todo, estabilidad en la seguridad que pueda hacer que vivamos mejor y resurjamos verdaderamente como nación.
Pero existe un problema con el que a lo largo de estos años se ha convertido en un obstáculo para el desarrollo cultural, educativo, informativo, honesto, transparente y que por el contrario, ha creado en nosotros como ciudadanos que veamos un espejismo de lo que realmente pasa en nuestra sociedad mediante la creación de ídolos, los cuales nos distraen de las verdaderas necesidades por las que el país atraviesa pintándonos un mundo de novela que nos vuelve una sociedad con poco criterio para distinguir que lo único que nos están proyectando es “su verdad” para sus intereses, fungiendo como una plataforma única que impulsan a su conveniencia a la clase de políticos que existen y que han pasado por el gobierno, los cuales se convierten en títeres de los medios de comunicación que son TELEVISA y TV AZTECA dirigidas “independientemente” por dos personas y que a su vez nos manipulan de una forma casi imperceptible a la gran mayoría de la población (9 de cada 10 ven esos canales) y dicha arma que el mismo estado les concedió se ha vuelto en casi un poder omnipotente y omnipresente, que de acuerdo a sus intereses particulares mueven las campañas electorales, manipulan información con el fin de proteger y apoyar a ciertos candidatos de acuerdo a su criterio, el cual al final el teleespectador que solemos ser nosotros, nos alimentamos de su información creándonos confusión con respecto a la “veracidad” de sus notas.
En pocas palabras nos venden una televisión para mediocres que no promueven el bien común, con contenido de programas que no promueven para nada la CULTURA que tanta falta nos hace como ciudadanos.
Debemos pues “PENSAR” y analizar con criterio a cada uno de los cuatro candidatos que se disputan la silla presidencial observando a detalle quiénes los impulsan y quiénes están detrás de ellos con el fin de visualizar de qué forma podrá gobernar al país.
Podemos guiar nuestro voto por lo que las televisoras de nuestro país han querido vender con Enrique Peña y su “la gaviota” como si se tratase de una novela, con gente que le han hecho en su momento un mal a la nación que lo apoyan y siguen como: Carlos Salinas, Fidel Herrera, Tomás Yarrington, Ulises Ruiz, Mario Marín, Humberto Moreira, Eduardo Bours, Elba Esther Gordillo, Jorge Hank Rhon, bien sabemos que como funcionarios y políticos tienen un perfil oscuro, o bien, analizar a los que rodean a Josefina Vázquez Mota o a los de Andrés Manuel López Obrador quienes a mi parecer tienen menos personajes oscuros y los siguen en distinta proporción INTELECTUALES de alto nivel, pero que lamentablemente y como decía anteriormente, es más fuerte la influencia de la televisión que si le preguntamos a un ciudadano de a pie, se le haría más fácil ubicar a un artistas que a un INTELECTUAL hablándonos del grave rezago en materia cultural por la influencia de la televisión de nuestro país.
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