El primero en la frente
TAMAZULA, JALISCO (EL TRAVIESO).- ¿RECUERDA USTED aquella
ruidosa campaña en el Canal 52, en la que se notificaba a los propietarios de
vehículos abandonados en la vía pública, que los retiraran o de lo contrario
serían enviados al corralón? Pues resulta que después de varias y varias
semanas de concluida la campaña en cuestión, poco caso hizo la gente para
retirarlos. ¿Será por situaciones como esta que a Tamazula la consideran una
tierra sin ley?
El segundo en la patilla
SE LAMENTA UNA paisana de que en Tamazula hay más discotecs
y cantinas que cafés, fuentes de sodas o algunos lugares donde se pueda acudir
en pareja o con amigos a charlar tranquilamente, mientras se disfruta de un
buen café o pastelillos para pasar un rato agradable. ¿Qué pasó señores
inversionistas con esa imaginación empresarial? “Luego no nos andemos
preguntando por qué en este lugar hay tanto alcoholismo”, (dijo la inquieta
mujer).
El tercero en el copete
Y A PROPÓSITO de cosas; denuncian unas madres de familia que
en una céntrica paletería de la calle Hidalgo, les venden las famosas “aguas de
kalúa” a menores de edad, muy a pesar de que en una de sus paredes aparece
tremendo cartel de advertencia donde dicen “que se prohíbe la venta de esas
bebidas a menores”. ¿Qué pasó con ese respetillo a la Dirección de Reglamentos
Señores?
El cuarto en el remolino
Y AÚN HAY MÁS sobre el tema, pues resulta que un conocido
muchachón al que popularmente llaman “el chico baila padre”, ha impuesto una
moda en céntrico antro de nuestra ciudad, donde para desinhibirse un poco, le
da por comenzar a tongonearse con movimientos cadenciosos en la pista o en
cualquier rincón que se le ocurre y ya entrado en calor, le da por treparse a
las mesas, donde ni tardas ni perezosas lo abordan algunas chicas
con quien simula diversas “poses” sexuales, despertando la
euforia de los ahí presentes. “Pero por si eso fuera poco, resulta que este
joven bailarín ni siquiera alcanza a la mayoría de edad. ¿Y la vigilancia a la
entrada? Bien, gracias”, comentan quienes han sido testigos de ello.
El quinto contra la caspa
Y CONTINUANDO con este paraíso de libertinaje, vecinos de la
calle Ocampo pidieron este tijerazo de advertencia a los padres de familia,
pero dirigido de manera muy especial, para el propietario de una tienda que
tiene el descaro de aprovecharse de las menores de edad que acuden a comprar en
su negocio, quien además de haber sido sorprendido manoseando a más de una
niña, ha sido enfrentado por quienes lo han descubierto. Advirtiéndole que de
seguir con sus vergonzosas prácticas, será publicado su nombre y denunciado a
la policía.
El sexto para los piojos
Y POR SI USTED duda de que en este lugar, cada quien hacemos
lo que nos viene en gana, aquí le tenemos el caso del influyente conductor de
una camioneta Cherokee color blanco, que el pasado Domingo como a las 9:00
horas, se dio el gusto de saltarse el camellón del “bule-bar” de la discordia
con todo y vehículo, frente a “Servicio y Llantas García”, pues al parecer le resultaba
demasiado lejos rodarla 20 metros más para dar la vuelta donde termina éste.
¡Viva nuestro rancho grande y sus simpáticos habitantes! ¿O usted qué opina?
El suavecito
QUE ES TANTA la enfermiza pasión de algunas mujeres que
acuden a los encuentros de la liga infantil de fut-bol, que ha habido casos en
que con sus gritos e insultos desde la tribuna, han hecho llorar a los
pequeñines, e incluso que éstos se nieguen a jugar por el temor a tanto grito.
¿Qué pasó señoras, no que esos torneos fueron creados para educar y formar con
buenos modales a la niñez deportista?
El tijerazo final
OTROS QUE DIZQUE viven con el Jesús en la boca, son algunos
niños del Catecismo pertenecientes al Santuario. Pero esto no significa que se
hayan aprendido los contenidos de cabo a rabo, sino que es por el temor a no
poder pasar el examen de 300 preguntas que se les avecina para poder ser
confirmados o hacer su primera comunión. “Es tanto su miedo por atender sus
clases escolares y las de la doctrina al mismo tiempo, que ha habido casos de
niños que rompen en llanto por la desesperación de no poder con tanto estudio”
aseguran las preocupadas mamás. ¿Ud. qué dice?